El 7 de Abril de 2009 pasará a la historia como un día de gran significado para la colectividad latinoamericana y de especial relevancia para el Perú. Y es que la opinión pública peruana está dividida: por un lado Fujimori, quien aun goza de altos índices de popularidad, es visto como el mandatario que liberó al Perú de la amenaza terrorista de Sendero Luminoso y Túpac Amaru y por otro lado como un tirano contumaz que asestó un autogolpe para perpetuarse en el poder por diez años (1990-2000), durante los cuales abusó sistemáticamente de los derechos humanos, asesinó a opositores y fomentó una cultura de corrupción generalizada que tuvo como máximo adalid a Vladimiro Montesinos, quien la personificó.
Ahora, casi diez años más tarde, ha sido condenado a 25 años de prisión por el cargo de autoría mediata- un concepto jurídico que permite condenar al “autor detrás del autor”- en varios crímenes que cometieron escuadrones de la muerte a su servicio. Esto crea definitivamente un precedente en la historia de América Latina, al ser Fujimori el primer ex presidente elegido democráticamente en ser condenado por un crimen en su país natal.
Sin embargo, este caso está lejos de convertirse en un caso cerrado. Ya su hija, la mimada y temperamental Keiko Fujimori, ha anunciado demostraciones y mítines para defender a su padre. Estos enunciados provienen de quien lidera, según varias encuestas, las preferencias para la presidencia de Perú en 2011. Con este antecedente tampoco se descarta, en un país tan acostumbrado a la falta de institucionalidad y donde la democracia aun es débil, que sea perdonado por una eventual presidenta Keiko, quien ya ha asegurado de que en caso de llegar al poder concedería amnistía a su padre.
Por otro lado, esta condena sienta un precedente para casos como el del actual presidente del Perú, Alan García, quien en varias ocasiones ha sido acusado de graves abusos a los derechos humanos, entre ellos masacres y desapariciones. Según algunas fuentes, en su anterior gobierno (1985-90) podrían haber desaparecido hasta 1600 personas.
Mientras la colectividad peruana espera similares condenas para otros implicados como Montesinos y Hermoza Ríos, la colectividad internacional se pregunta hasta qué punto este desenlace influirá para llevar a otros tiranos al banquillo de los acusados.
Wednesday, April 8, 2009
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